QR para menús, tarjetas y carteles: tamaño, contraste y buenas prácticas
Un QR mal impreso es peor que no tener ninguno: la gente lo intenta, no lee y se va. Esta guía junta lo práctico para menús, tarjetas y carteles: qué enlazar, cómo diseñarlo y cómo comprobar que funciona.
1. Elegí qué va a haber detrás
Los códigos de esta herramienta son estáticos: guardan el link tal cual lo escribís. Eso tiene una consecuencia importante: el link no se puede cambiar después. Por eso conviene que el link apunte a algo que vos puedas actualizar sin tocar el QR:
- Una página web tuya (la carta en tu sitio): actualizás la página y el QR sigue sirviendo.
- Un PDF en la nube: en servicios como Google Drive podés subir una versión nueva del mismo archivo y el enlace se mantiene (revisá la opción de administrar versiones). Verificá que el archivo esté compartido como «cualquier persona con el enlace puede ver».
- Tu perfil o página de links (redes, WhatsApp), que cambiás cuando quieras.
Evitá los acortadores de links que no controlás: si el servicio cierra o vence, el QR impreso deja de andar. Y un link corto es mejor que uno largo: genera un código con menos cuadraditos, más grandes y más fáciles de leer.
2. Tamaño mínimo
- Una regla práctica muy usada: la distancia de lectura dividida 10. Si la persona va a escanear a 30 cm (mesa, tarjeta), alrededor de 3 cm de lado; si va a leerlo a 1 metro (cartel en pared), unos 10 cm.
- Para tarjetas personales, que se leen de cerca, no bajes de unos 2 cm por lado.
- Cuanto más largo el link o más cosas le pongas (logo, mensajes largos), más cuadraditos tiene el código y más grande necesita estar.
Son valores orientativos, no una garantía: la cámara, la luz y la calidad de impresión también influyen. Por eso el paso 5.
3. Contraste y colores
- Lo más seguro es código oscuro sobre fondo claro. Negro sobre blanco es lo que mejor leen todos los celulares.
- Evitá invertirlo (claro sobre oscuro): muchos celulares lo leen, pero algunos lectores no. La herramienta te lo señala cuando lo detecta en el panel de impresión 3D.
- No pongas el código sobre fotos, degradados o texturas. Si el diseño lo exige, ponelo dentro de un recuadro liso.
- Si usás color, que haya mucha diferencia de luminosidad entre código y fondo (por ejemplo azul oscuro sobre amarillo claro). Colores parecidos, aunque se vean lindos, no escanean.
4. Margen blanco alrededor
El estándar de los códigos QR pide una zona libre alrededor equivalente a 4 cuadraditos del código. Si el diseño la «come» (bordes de la tarjeta, una guarda decorativa, texto pegado), a la cámara le cuesta encontrar el código. Al diagramar, ponelo sobre un fondo liso con aire alrededor; la imagen que descarga la herramienta trae un margen finito, así que sobre un diseño oscuro conviene ubicarla en un recuadro blanco más grande.
5. Probalo antes de imprimir cien copias
- Imprimí una copia en el tamaño final y con la misma impresora y papel.
- Escaneala con al menos dos celulares distintos (uno viejo, si podés), a la distancia real de uso y con la luz del lugar.
- Comprobá que abre exactamente lo que querés y que el sitio se ve bien en celular.
- Recién ahí, imprimí el resto.
6. Logo en el centro
Poner un logo o un emoji en el medio es posible porque los códigos QR tienen corrección de errores: aunque se tape una parte, el celular reconstruye el dato. Cuando elegís un centro, la herramienta sube el nivel de corrección, pero el logo igual tapa información. Mantenelo chico y siempre probá el código impreso.
7. Un texto que diga qué pasa al escanear
Un QR solo no le dice nada a la gente. Agregá una frase: «Escaneá para ver la carta», «Escribinos por WhatsApp», «Dejanos tu reseña». Mejora que lo usen y también protege: cuando todos saben qué debería pasar, es más fácil notar si alguien pegó otro código encima (mirá la guía de seguridad).
Ideas según el caso
- Menú de restaurante o bar: en cada mesa, protegido con funda o acrílico; también en la puerta para quien pasa. Tené siempre una carta impresa para quien no pueda o no quiera escanear.
- Tarjeta personal: al dorso, con tu WhatsApp o tu web. Si imprimís en papel con acabado muy brillante, revisá que no refleje.
- Vidriera o cartel: grande, a la altura de los ojos, con el texto que invita a escanear.
- Reseñas: link directo a tu ficha de Google Maps u otra plataforma donde quieras recibirlas.
Si querés carteles ya diseñados donde solo pegás tu código, en la página principal hay un recuadro «Regalo» para pedir por mail un PDF con 6 carteles imprimibles.
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